lunes, junio 19, 2006

Descripto alguna vez el hecho de que la mandarian es una fruta poco glam, entro en conciencia con el mundo - y ojo que no es correspondencia - y a su vez entiendo como voy cambiando y veo como todo cambia a mi alrededor.
Hace semanas que respondo que estoy bien y es porque realmente estoy bien, tranquilo con migo y contento como a los golpes llevo mi vida adelante y hacia el adelante que yo quiero. No se ni cuanto tiempo tardará en crecer la pequeña siembra, pero estoy seguro que va a aparecer.
Any way, todabia queda armar los cimientos como corresponde para poder construir sobre ellos todo lo qeu sea que deba construirse que calculo que eso debe ser mucho o eso espero.

martes, junio 06, 2006

El todo es más que la suma de la mentes

Es inutil pensar en comas puntos o acentos en un momento como este en el cual sencillamente me encuentro colmado de buenas ideas que no pueden tomar forma alguna dada mi innata capacidad de autoboicitearme a cada paso que doy. Siendo hoy un día martes y estando a mitad del año me doy cuenta que de todas las ideas que tengo no estoy pudiendome aferrar a una porque no puedo decidirme por una. Estoy encontrandome con ideas viejas y con pedazos de cosas que tengo anotados en cuadernos que aparecen como genios salidos de una lampara y como los oraculos de antaño me ofrecen una visión de un futuro concretable con pronostico inestable.
Tomé una descición.
Voy a aferrarme a dos de la mil ideas y voy a concretarlas.
Tras esta larga obertura dejo que mis dedos se hagan cargo de mi y digan lo que tienen ganas de decir, porque no se si yo puede decirlo, pero aca estoy, con un pánico terrible al futuro que decidí encarar. Las noches ultimamente se transformaron en espacios de improductividad, asumiendo un rol paterno mental preguntandome que voy a hacer con mi vida. Y vuelvo a no responderme, a evadirme, a imaginarme besandote y feliz pero no sabiendo de donde viene la plata. Veo a los hijos que quiero tener y que no puedo mantener y veo como no me mantengo, eb bibgún tipo de sentido. Trato - y he aqui el problema, trato - de hacer que algo sea y no se que tiene que ser lo que sea que tenga que ser o lo que Dios quiera que sea.
¿Ya les conté alguna vez que todo existe?
Dios, el Diablo, Buda, Alá, los fantasmas, los vampiros, los hombres lobo, los heroes, los super heroes. La gente no vuela porque alguien dijo que no se podía volar, así como alguien dijo que todo cae, y que la suma del cuadrado de los catetos e sigual al cuadrado de la hipotenusa. ¿Hipotenusa? ¿era así? A quien demonios le importa.
La economía merece un capítulo aparte. Ese es otro invento de la mente. En que momento un pedazo de papel es más importante que una vida. En qué momento - si bien adoro al dinero más que a mi vida - un tipo dijo que usar corbata era de estatus.
Me invaden. Me invado. Me evado - recurrente, ¿no? -, pero es verdad, las ramas suelen ser un lugar comodo para estar si uno no quiere ver la verdad.
Tengo que encontrar un cierre para este post... ya está.

domingo, mayo 28, 2006

Manotas y sus mama pulpa's

Aca estoy, de barba rojo cobre (así quedo, nunca tubo el rojo que yo quería), gorra negra y mirada al horizonte. Esta foto se corresponde con el instante anterior a dirijir mi segmento intitulado "la descición", que forma parte de un monstruo mayor llamado "Bouncing Balls".
Este monstruo tiene voluntad propia. Nunca dejó que lo llevaramos, nos trató mal, no nos dejó dormir y cambió de forma hasta el último momento. Y todavía no pasó a la segunda fase de transformación: el estadío de post producción. Allí, todas las partes que conforman a esta criatura (llamados vulgarmente planos, escenas o tomas) entran dentro de una crisalida. Esta vez calculamos que será una crisalida DVD, porque es una bestia bastante grande. En otras oprtunidades puede transformarse en VHS, CD, o formaos crisalidos similares. En escasas ocaciones la vestia pasa de la fase de filmación a la tercera fase directamente.
La segunda fase de la post produccíon, luego de la eventual fase crisalida, es lo que se denomina edición. Allí, el monstruo es reacomodado a voluntad. Allí el monstruo no llega tarde, no se queja del frío ni se olvida de llamar a nadie. Durante la edición, sin embargo, puden aparecer desagradables sorpresas como: un sonido horrendo durante toda una escena; problemas de luz entre planos; aparición de objetos en cuadro que no estaban en cuadro al momento de filmar la escena. Incluso puede no gustarte lo que vez en absoluto. La edición (o montaje, porque no) suele ser tediosa, porque muchas veces la bestia fue tan mala con nosotros que no la podemos ni ver.
Tras la edición, la bestia se transforma en, digamos por ahora, película (cualquiera sea su formato y duración, siempre es una película). La bestia ya no muta más, pero uno se cansa de verla muchas veces. Siempre es bueno verla una vez más para correjir errores que se pueden correjir después, pero no siempre. Y eso también a veces es frustrante.
Amen de esto, hacer películas es una experiencia energizadora vital para mi subsistencia.

jueves, mayo 18, 2006

Visitas a la madriguera

Emma me dijo (más bien no me dijo, dejo dicho en su casa, en un costado), que había "otra" madriguera. Encontré esta afirmación un tanto caótica, puesto que ella vive en una madriguera, y nunca había dicho que hubiera otra madriguera y que, a su vez, esta le perteneciera. En realidad era solo otra madriguera, pienso ahora relajado.
Así que si, fui, pase por ahí. Me encontre un arbol amarillo, que era muy luminosos y la luz no dejaba ver el árbol, pero si las hojas que de ET caían. Abrí una hoja y era corta e inmediata, muy punk muy punk y decía así:
moving on i will go on playing
you may watch me have fun
"Merdè" dije para mi adentros. Emma nombró a la sra coneja un día y me la mostró de reojo por el rabillo de su ojo. Era una imagen complicada y sabía que me estaba volviendo loco. Mire otra hoja que decía así:
agonía Shock, sorpresa, incredulidad, sospecha, miedo, alarma, asfixia, encierro, reacción, pánico, desesperación, lucha, estoicismo, locura, perseverancia, cansancio, pesadez, hundimiento, impotencia, calma, resignación, quietud, paz, liviandad, entrega, luz, libertad.
Silencio. Estoy muerta.
Curiosa estocada de la adolesencia, que se repite de generación en gerneración como un gen que jamás podrá ser alterado por la ciencia: sentirse el único ser humano sensible en el mundo, preferirnos muertos por bien a los demás, sin aceptar la cruda verdad que significa tener que seguir adelante con el resto de la vida.
Y cayó una hoja más pequeña que las otras, pero hacía un ruido medio a cristal crujiente. Yo estoy casi seguro, pero olía a caramelo Cherry Lyptus guardado en el bolsillo gris de la campera que usaba mi papá, que también era gris y siempre tenía Cherry Lyptus. La hoja dijo así:
amor imposible Cada catorce de Febrero le regalaba cartas de amor a la señorita que no sabía leerlas. Cuando descubrió que sus letras efusivas no alcanzarían las pupilas estériles de su musa, perfumó su prosa con picantes sentimientos gritones de adoración ebulliciente para conquistar sus sentidos descuidados. Su intento ingenioso no recibió respuesta alguna. Ni siquiera unos monosílabos mezquinos a modo de consuelo paliativo. Enseguida se diagnosticó víctima de amor no correspondido y enterró la pasión en el invierno más próximo, pero sus tendencias obsesivas le prohibieron desenamorarse. Nunca, en ninguna de sus meditaciones puntillosas, se le ocurrió pensar que ella no había aprendido a sentir.
Y entonces era eso, o sea... era ella. Pero no le dije a nadie, te lo juro. Nada más quería traer más acá el color que ví allá. Era linda la madriguera, y nunca vi a la sra coneja por ningún lado. Voy a ver si la busco en algún otro lugar.
A los que sientan curiosidad, sigan el camino que va de aquí a lo de Emma, y de ahí a lo de la sra coneja. No se pueden perder...

miércoles, mayo 03, 2006

Rescatando recuerdos

Una vez más, transportado por las nubes de los estados mentales, paso por Parque Centenario que está preso por ser libre. Miro a un costado, una banda prepara su show en el mismo lugar donde un señor grandote y canoso juega a la pelota con sus hijos. Hay un collie atado a un arbol que ladra desesperado... somos mis hermanos y mi viejo jugando muchos años atrás.
Son dos equipos, mim papá y yo versus mi hermano y mi hermana. Mi papá corre y se rie mientras corre, me pasa la pelota. Yo estoy muy contento porque mi papá juega en mi equipo, eso me hace invencible. Mi papá juega bien, me deja hacer todos los goles. No hay mejor sensación que esa en ese momento... pero me acuerdo que tengo que decir algo. Unas palabras se cuelan en mi cabeza... "thank you for calling..." y se que tengo que ir al trabajo. Pero me voy contento, mi papá sigue jugando en mi equipo y eso me hace invencible.

¿Sabre yo a que viene esto?

Tengo 27 años y suene a mucho pero en realidad es bastante poco. Suena a mucho desde mi adentro, mi niño interior me lo dice. Suena - es - poco tiempo, porque miro a mi alrededor, a mis padres, y me doy cuenta que me falta mucho por vivir. Pero no me procupa.
Lo que si me procupa es no haber hecho balances de ningún tipo, no me pregunte hacia donde tenía que estar llendo porque tengo la extraña seguridad que estoy en el camino correcto y con la gente que quiero estar - Pam, Ile, Sebas, Pablo Hector, Flor, por nombrar algunos -, y ellos están conmigo en un montón de cosas materiales y espirituales.
Este año de vida que pasó, y en el que me pasó mucho, me hacen dar cuenta de lo mucho que me importa estar vivo, de lo agradecido que estoy por estar vivo, y de todo lo que tengo ganas de vivir. No pienso bajar los brazos hasta no alcanzar lo que me propuse de chico: ser alguien, no transigir, no ceder. Soy punk desde que soy chico y no me dí cuenta hasta que no me encontré conque lo que era se llamaba punk, y me quedo tranquilo porque soy punk a mi manera, y no a la manera que las revistas dicen que es ser punk.
Estoy enamorado de mi mujer, Pamela. Ella es la mujer que acompaña a este artista atormentado por los lugares comunes que la hace sufrir, y que ella se aguanta como una dama de las de antes mis neuras, mis miedos, mis ataques de arrogancia misantropa. Ella es la madre de mis hijos que no tengo pero que voy a tener. Con ella no le tengo miedo al mundo, porque ella es mi mundo.
Creo que está bien, docotro, ya hice mi catarsis. Tenía que decir esto. Gracias por escucharme.

jueves, abril 20, 2006

En precensia de un echo histótico

Es graciosos por que, si me preguntan “¿qué hiciste anoche?”, yo les tengo que contestar, “estuve corriéndome la cola en círculos, y mis amigos hacían lo mismo”, pero lo paradójico es que la homofóbia reinante lo va a mal interpretar, o yo ya lo estoy mal interpretando. Estoy siendo conciente de cómo se dan ciertas situaciones X, estandarizadas pero casi irrepetibles. En medio de la tormenta de mierda espiritual, me atreví a surfear en las aguas del voyeurísmo de las relaciones humanas. Es así como me encontraba en la disco @lternativ@ el viernes por la noche – como no podría ser de otra manera – en estado contempla estrellas, mirando todo muchísimo mucho y viendo como todos hacían las cosas que todos hacen. Me detuve en una pareja de chicos a los que, como a mí, se les habían vencido las licencias de adolescencia hace unos diez años. Pero, calculo que también como a mí me pasa, hay muy pocos lugares para rendirle homenaje a nuestra adolescencia que nos hagan sentir cómodos. Estaban ellos felices bailando un tanto separados, sin acercarse demasiado entre sus cuerpos, lo que haría pensar que estamos delante de dos que son amiguitos. Pero si se miraba atentamente al espécimen masculino, se lo notaba nervioso ante las ausencia de la mujer cuando se retiraba al baño o a buscar bebidas. Se paraba con los brazos en jarra, mirando perdido hacia abajo. Meditaba, se podría decir, los quince finales posibles del primer acercamiento. Ella, ante el mismo escenario, jugaba con su pelo y coreaba las canciones tranquila, parada, sin moverse en su sitio. El tema es “Boys don’t cry” de The Cure. Saco a mi novia a bailar, a los saltos sin importarme lo espasmódico de mis movimientos. Me doy vuelta, ellos acercan sus caras y se cantan “But I just/ keep on lughing/ hidding the tears in my eyes/ ‘cause boys/ don’t/ cry”. Acercan sus caras, cierran los ojos, se respiran cerca... y alejan sus caderas. Pero el no resiste y se abalanza, sabe que es ahora o nunca. El baile así lo permite, ella dio el visto bueno. El impacta en la boca con precisión cirujana, ella no se resiste. Y todos los indicios lo marcan: estoy mirando el primer beso de una pareja. Chequeo alrededor, nadie los mira, nadie se dio cuenta lo que pasa. Estamos ante la presencia de un comienzo. Acá empieza el amor, acá cambian las vidas de ellos. Esta va a ser su canción, este va a ser el recuerdo que le contarán a los que tengan que contarles. Acá está la magia, este es el momento clave. Este momento no va a ocurrirles jamás, en esta vida, lo mismo, ni en su corazón ni en la sangre ni en el alma ni con ninguna otra persona. Tal vez, en este último caso, sea diferente, pero nunca el mismo. A él le tiemblan las piernas, abraza tímidamente a su chica – sí, ahora es su chica –, tiene el cuello rígido, sintomatología de que no lo puede creer. Abre los ojos para asegurarse que es ella y no otra, y los vuelve a cerrar tranquilo. Ella tiene su cabeza inclinada, y sus ojos nunca se abren, por que ella está segura que es él. Tiene sus manos agarrando las caderas, pero sin apretar. La banda de sonido cambia a Miranda que dice “desde que te he conocido/ que quiero dormir contigo”, y ella no puede evitar reírse, ¿será que tomo conciencia de que está viviendo otro “momento” paralelo? El la toma de la cara, acerca su frente a la de ella, y su cuerpo dice “te quiero, te quiero, te quiero, te quiero”, pero no se escucha. Ella agarra sus manos y unas lágrimas caen: sintomatología de que está feliz y tal vez algo enamorada. Siguen besando, pero ahora con más ímpetu. Se abrazan y mezclan sus lenguas. Ella le pasa los brazos por encima, el le abraza sus caderas. Hay pasión, y esto va a terminar bien. Ella llora un poquitito más, seca sus lágrimas y le dice sonriendo “estás en pedo”, el le jura que no. Entonces, como cosaco probando su hombría, bebe todo el contenido rosa de un trago de su vaso de trago largo. Me dan ganas de ir a brindar con ellos, pero el arroja su vaso triunfal al suelo. Abrazo y beso a mi novia.