sábado, febrero 25, 2006

Composición. Tema: la diferencia entre una mesa y una silla

Mi sup del laburo, Lean, nos dijo el otro día que nos iba a hacer escribir la diferencia entre una silla y una mesa. Emma y yo nos copamos con la idea y el deslizó un "con un apersivimiento del otro lado". Ahora bien, siguiendo mi espíritu punk, tomé la desición de escribir dicha composición en este, MI Blog.
Tema: la diferencia entre una silla y una mesa
Principalmente, no se puede hablar de LA diferencia, puesto que ambos cuerpos comparten ciertas característucas principales. Tanto la mesa como la sille constan de cuatro patas y una superficie de apoyo. En el caso de la mesa, esta puede tener distíntas alturas y tamaños y puede estar hecha de distíntos materiales (condición que comparte con la silla).
La silla, a diferencia de la mesa, puede precindir de las cuatro patas (las sillas de estilo Bauhaus), pero en esencia, debe contar con un respaldo. Una silla sin respaldo es nomenclada como banqueta.
La mesa y la silla comparten una características: sirven para apoyar cosas o realizar actividades sobre estas (usen su imaginación).
El problema de la mesa-silla y una aproximasión al Panoptismo
Ahora bien, el problema que se plantea en mi trabajo es el siguiente: por alguna razón, a priori sin sentido, la gente tiende a sentarse sobre las mesas, lo que hace que nuestro supervisor tome este hecho como, calculo, una falta total de sentido común. Lo que nuestro supervisor no toma en cuenta es que dicha actitud dista mucho de ser una actitud instiva irracional, y muy por el contratio, es una actitud completamente comprensible dentro del comportamiento humano. Fucolt, filósofo alemán, nos ilustra en su libro "Vigilar y Castigar" con la teoría del Panoptismo, que a grandes rasgos se refiere a los puestos estratégicos que se eligen en sientos recintos para crear un efecto sicológico entre el "controlador" y el "controlado". En el caso de nuestro callcenter, este efecto se produce en la punta de las filas en las que se disponen nuestros cubículos de trabajo. Estos cubiculos están a una altura normal, a una altura de una mesa. Las ubicaciones de los supervisores están por ensima de este nivel, y desde ahí controlan a todos los agentes de su fila y de las demás filas también. El efecto panoptista está garantizado en que los agentes no siempre ven al supervisor, pero el supervisor si los ve a ellos. Por ende, el agente "debe" estár a la altura de una mesa, y no a la altura del supervisor, puesto que esto podría generar un conflicto controlador-controlado.
La mesa del emperador
El otro problema que presenta la mesa (diremos mesa en lugar de cubículo) es su diseño, parentemente simple, pero a la larga complejo. La disposición de los paneles y la altura de la madera que se ubíca en el medio, y que surve de apoyo para las computadoras, parece a simple vista, un cubículo de trabajo ordinario. Pero si se agudiza el sentido se puede persivir una silla amplia, como los tronos de los palacios de antaño. Entonces, el problema pasaría de ser una mera confusión de funcinalidad-esencia de los objetos a ser uno de índole político-proletario: el agente, tras sufrir una alienación laboral que varía entre las 6 y las 9 horas de trabajo, pasa a persivir su cubículo, primero como su propio espacio (el problema de las celdas en los nosocomios medivales, descrpción de "Vigilar y Castigar"), y luego como un lugar para oponerse a su controlador, poniendose a la altura del mismo, desafiando al orden, a la autoridad y las reglas. No puedo afiramar con exactitud que es lo que ocurre con las sillas en este caso, pero presumo que sirven para apoyar los pies sobre ella, generando una segunda confusión funcionalidad-escencia, ya que la silla sirve para sentarse y no para poner los pies sobre ella (técnicamente hablando).
Conclusión
La mesa-silla no existe. El dilema es mucho más simple: la gente tiene una erxtraña tendencia hacia el comfort, y, a decir verdad, las sillas del laburo apestan. Calculo que la gente se sienta en las mesas cuando no están en la casa... ya saben, por eso de "no te sientes en la mesa" cuando sos chico y después te das cuanta que nadie te ve y vas y te comes el postre antes de la comida. Cosas que terminan ocurriendo en lugares poco amigables, sea cual sea el trabajo en el que se este.

1 comentario:

emma dijo...

Conclusión
La mesa-silla no existe.

JAJA.

se me había ocurrido cuando leía el inicio del post... escribir mi propia composición así comparábamos. pero ya es muy tarde, tuve que leerlo.

seguro yo te diría algo como "la silla/mesa son construcciones sociales". quizás en un rato cuando me vaya para tt me ponga a delirar sobre la mesa y la silla y después te lo doy.

un besote, te re re quiero, me iria a ponerle rex a los sanguchitos de miga.. si tuviera galletitas rex y sanguchitos de miga.